| Bernorio |
| La Universidad Complutense de Madrid ultima un estudio sobre el yacimiento arqueológico |
El arqueólogo e investigador Jesús Francisco Torres, del departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, ha presentado ante la opinión pública un estudio sobre el monte Bernorio que data de la segunda parte de la Edad del Hierro, entre los siglos IV a.C y I a.C. Dicho trabajo apoya la creación de un Centro de Interpretación en las cercanías del castro de Monte Bernorio, ubicado en Pomar de Valdivia, para informar a los posibles visitantes de todo lo relacionado con la Edad del Hierro y el hallazgo. Además, se podría visitar el castro que es de enormes dimensiones, con una superficie habitable de 600x400 metros.
El proyecto está dirigido por el catedrático de Prehistoria Martín Almagro Borbea y el arqueólogo Jesús Francisco Torres. Además, cuenta con la participación del Gabinete de Antigüedades de la Real Academia de la Historia y del Instituto de Estudios Prerromanos y de la Antigüedad de Cantabria. La financiación de las campañas corre a cargo de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León. Otras entidades como los Ayuntamientos de Pomar de Valdivia y Barruelo, y la Red de Turismo Rural de la Montaña Palentina, apoyan el proyecto.
En el Bernorio existió un núcleo importante habitado en la antigüedad, aunque la primera intervención arqueológica data del año 1890, dirigida por el marqués de Comillas. La zona de la cumbre ya estaba alterada por las labores agrícolas y eran frecuentes los hallazgos de objetos arqueológicos. Se descubrieron las estructuras defensivas y la zona de la acrópolis, lugar fortificado situado en la zona más
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elevada. Las excavaciones en la ladera sur dieron como resultado el descubrimiento de una necrópolis tumular en la que se recuperaron los célebres ajuares de armas del castro, junto a otros materiales metálicos como fíbulas y broches.
Los trabajos precedentes al estudio se realizaron entre 1943 y 1959. En esas campañas se revisaron las estructuras de la cima y la necrópolis. Aparecieron restos de edificaciones que dibujaban viviendas de planta circular y rectangular, también abundantes muestras de cerámica, herramientas, objetos metálicos y útiles trabajados en hueso. En la necrópolis se excavaron dos túmulos de incineración con grandes lajas de piedra, en los que se recuperaron ajuares metálicos.
En 1992 fue declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Zona Arqueológica.
Aguilar de Campoo, septiembre 2004 |
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